Desde años siempre hemos sido avisados a través de medios de comunicación e incluso en películas que el 2012 es el año de la destrucción. Hay que ser previsora y por ello me he comprado mi agenda del fin del mundo.

Realmente hay muchos aspectos que crees que el mundo está loco y tenemos razones para estar en esa situación. Todas las personas nos puede con la histeria al ver que no hay trabajo (yo misma me he metido a estudiar de nuevo por esa razón tras ser becaria durante un año entero en diferentes empresas), no haga frío aunque sea invierno, esa bolsa de contaminación que a saber qué estamos respirando, o incluso la cantidad de revueltas por cualquier tema. Desde lo mas cercano hasta lo que nos debería afectar a pesar de su lejanía, todo está bastante alterado.

Me he comprado de esa agenda porque realmente me gustaría saber las maneras que fácilmente pueda acabar el mundo. Y la verdad que cualquier estupidez puede acabar el mundo y no hace falta que sea 2012. Podría haber acabado hace mucho tiempo y tenemos suerte de que aún sigamos vivos. A lo mejor acabamos de una manera mas original que un tsunami o una bomba nuclear.

Hace poco vi en los cines la película del danés Lars Von Trier llamado Melancholia y se trata ese tema. No quiero revelar como acaba pero es una muerte preciosa. Parece que soy bastante apocalíptica...o un poco romántica en ese aspecto. Pero ya que vamos a morir todos que no sea porque me atropelle un camión. Morir, sí, pero con elegancia.